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Los mejores termómetros de oído

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Ser padres es toda una aventura y constantemente nos enfrentamos a retos, desafíos, cuestiones desconocidas. Pero una situación en particular es clave, y es la que tiene que ver con la salud de nuestros pequeños. Nada nos deja más en vilo y en estado de alerta.

Cuando los pequeños se sienten mal, lo primero a lo que atinamos es a tomarles la temperatura, puesto que nos dará un parámetro o una base sobre qué medidas tomar al respecto.

Claro que tomarles la temperatura no es tarea sencilla y en muchos casos debemos repetir varias veces las mediciones. Una solución muy utilizada por los pediatras son los termómetros de oído. Los expertos han probado algunas marcas para este tipo de termómetros y, si bien el favorito ha sido el [amazon link=» B00MUK6M82″ title=»Braun Thermoscan 5″], nos brindan otras alternativas para que cada padre elija el que más confianza le dé y cuide la salud de su pequeño.

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¿Por qué un termómetro de oído?

Como ya comentamos, la temperatura siempre es un buen parámetro de acción. En función del valor que arroje el termómetro hará que tomemos medidas para bajar la fiebre en casa o que tomemos la decisión de ir deprisa al médico.

Los termómetros digitales se valen de una resistencia eléctrica llamada “termisor” que actúa como un sensor, y que al calentarse con la temperatura corporal nos permite conocer si estamos o no ante un estado febril.

El problema es que necesitan de un contacto corporal y de un tiempo de medición de 1 a 2 minutos. Los que somos padres sabemos que mantener un pequeño sin moverse, con un termómetro bajo el brazo o en la boca, es una ardua tarea. Esos dos minutos pueden llegar a ser muy largos y en ciertas ocasiones debemos repetir la medición porque el pequeño se ha movido demasiado y no tenemos un valor fiable.

Los termómetros de oído, en ese sentido, son mucho más veloces en obtener la temperatura y sus mediciones resultan muy fiables. No se valen del contacto con el cuerpo, sino que miden la radiación emitida por el cuerpo mediante un sensor infrarrojo.

Medir la temperatura timpánica es una manera precisa, rápida y sencilla de obtener la temperatura corporal en los pequeños.

 

¿Cómo funciona un termómetro de oído?

Los termómetros de oído son termómetros infrarrojos que se diferencian del resto porque están diseñados de forma precisa para ser utilizados dentro del oído, sin producir daño alguno.

Los termómetros infrarrojos miden el calor generado por nuestro cuerpo, como es el caso de los termómetros frontales, en los que basta colocarlo a una cierta distancia de la frente y en menos de un segundo obtendremos los valores de temperatura corporal.

De forma análoga, los termómetros de oído también se basan en el calor generado por nuestro cuerpo, pero en éste caso del producido particularmente por la membrana del tímpano y el canal auditivo.

 

A tener en cuenta

  • Fiabilidad: Los termómetros infrarrojos son mucho más fiables que cualquier otro. Pero es importante hacer una consideración general sobre los de termómetros de oído, y es que debemos tener en cuanta la curvatura del canal auditivo. Porque si el canal es muy cerrado, las mediciones pueden no ser muy fiables, e incluso por este motivo se desaconseja su uso en niños menores de un año.
  • Precisión: Son los más precisos en comparación con un termómetro infrarrojo frontal y con uno digital. Claro que hay otros métodos como la toma de temperatura rectal, que son más fiables aún. Pero lo bueno de la toma de temperatura timpánica es que resulta mucho menos invasiva.
  • Tiempo de respuesta: El tiempo de respuesta no varía de un termómetro infrarrojo a otro. La medición suele ser instantánea. Pero sí es cierto que en comparación con los digitales son mucho más rápidos.
  • Precio: Dentro de la gama de termómetros digitales, los de oído suelen tener un coste más elevado. Dependerá también de la marca, la calidad y las prestaciones que el termómetro nos brinde.
  • Almacenamiento: Dependiendo del modelo del termómetro, algunos permitirán tan solo guardar el último registro mientras que otros, en cambio, tendrán un registro de memorias mucho más extenso. Lo ideal es que podamos guardar varios registros de temperatura para efectuar un seguimiento rutinario.
  • Batería: Pueden funcionar mediante una pila de botón o las clásicas AAA, y suelen durar alrededor de un año o incluso más. Para asegurarnos de que así sea, el termómetro debe incluir la función de apagado automático para que tras su uso nunca quede encendido consumiendo batería.

 

Algunos consejos para una correcta toma

Vamos a brindarles unos breves consejos que los expertos han aprendido luego de varias mediciones:

  • Para efectuar un correct control de la temperatura durante un período de tiempo, lo ideal es efectuar la medición siempre en el mismo oído.
  • Siempre antes de cada medición es muy importante limpiar el canal auditivo, para evitar que cualquier resto de cera altere los resultados.
  • Los factores externos pueden influir en las mediciones, tal es el caso de haber practicado algún deporte acuático recientemente, luego del baño, estar mucho tiempo apoyados sobre un oído o la exposición a temperaturas muy altas o muy bajas.
  • Si estamos aplicándonos algún tipo de medicina en el oído, lo ideal es valernos del otro para efectuar la medición.
  • No es aconsejable tomar la temperatura si notamos los oídos tapados, estamos en medio de algún proceso inflamatorio como otitis, o padecemos cualquier otra dolencia en los oídos. Porque introducir el termómetro en ese oído, sumado a la emisión del infrarrojo, puede empeorar el cuadro.

 

El respaldo de una gran marca: Braun Thermoscan 5

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Una gran marca que nos tiene acostumbrados a productos de calidad. Incluso se jactan de ser la marca más recomendada por los médicos, y los expertos no están en desacuerdo con ello.

El termómetro de oído Braun tiene la particularidad de que permite precalentar la punta antes de efectuar la medición de la temperatura. Como padres sabemos lo molesto que les resulta a nuestros pequeños el hecho de colocarles el termómetro frío en el cuerpo y muchas veces solemos calentarlo antes, pero esto puede hacer que la temperatura varíe unas décimas, cosa que no sucederá con el Thermoscan 5.

Gracias su punta suave y flexible, no le causará molestias en el canal auditivo ni entorpecerá la medición o alterará los resultados, aunque el pequeño esté moviéndose durante la toma.

Sabemos que el momento de tomar la temperatura implica muchas veces llantos y pataletas, por eso el termómetro Braun tiene un indicador de posición correcta, que mediante una luz y una señal sonora, nos dan la pauta de cuando el termómetro está bien colocado.

Como este tipo de termómetros miden la temperatura de manera infrarroja, podremos obtener valores de forma precisa en pocos segundos. La interpretación de los resultados es muy sencilla, se pueden leer en números bien grandes en la pantalla LED. Un detalle que todos los termómetros tienen es la variación de temperatura, la del Braun es mínima siendo de +/- 0.02 grados.

Su diseño es ergonómico y mide tan solo 15 cm, con lo cual lo podremos con nosotros de viaje o en el bolso y checar la temperatura del pequeño en todo momento.

Incluso trae consigo 21 protectores plásticos desechables que podremos colocar en la punta y tirarlos luego de cada medición; contribuyen a conservar la higiene, evitar contagios y que la cera del oído no influya en las mediciones. Conseguir repuestos de los protectores es muy sencillo. Si aun así lo preferimos, podemos utilizar el termómetro sin ellos o en lugar de reemplazar cada protector después de su uso, limpiarlo con algún desinfectante y efectuar el reemplazo de forma más esporádica.

Un detalle que los expertos han notado es que la pantalla no es retroiluminada y tiene un porqué: para poder tomar la temperatura de noche sin molestar ni despertar a los pequeños. Para algunos expertos esto es bueno, pero en cambio para otros es muy difícil leer la pantalla en la oscuridad de la noche; de todas maneras siempre alguna luz quitamiedos no echará una mano.

Tiene capacidad para memorizar la última lectura y poder compararla. Permite su uso en grados Celsius y Farenheit, funciona con 2 pilas AA y contiene un estuche protector para su guardado.

Otra opción es el modelo Thermoscan 7 [amazon link=» B01M01MTNK» title=»Braun Thermoscan 7″], con la particularidad de introducir la tecnología ‘Age precisión’ que permite seleccionar la edad del pequeño antes de efectuar la toma de la temperatura, para luego con esa información más la medición de la temperatura, ayudarnos a interpretar si el resultado que obtenemos se puede considerar dentro de los parámetros de un estado febril para un niño de su edad. La interpretación de los resultados es muy sencilla y similar a un semáforo, puesto que la pantalla LED nos indicara con tres colores distintos (verde, amarillo o rojo) si el estado de temperatura es normal, elevado o alto.

 

Una segunda opción más versátil: iProven DMT-489

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Otra marca que se dedicada al cuidado de la salud, con buenas prestaciones y a un precio razonable. Además cuenta con la certificación de FDA.

Mediante medición infrarroja, nos permite medir tanto al temperatura desde el oído como desde la frente del pequeño.

Sin quitarle la tapa, incluso podremos realizar una medición frontal. Poder tener esta opción es ideal, ya que muchos de los termómetros de oído están pensados para su uso a partir del año, y con éste no tendríamos esa limitación. Otro uso ideal de la opción de toma frontal es para aquellas ocasiones en las que el pequeño está dormido y llegar a su oído puede resultar tan complicado que acabemos por despertarlo.

Si detecta un estado febril en el pequeño, la pantalla LED se volverá de color rojo. Si en caso contrario el pequeño no presentara fiebre, la pantalla no cambiará de color permaneciendo en verde. Más allá de que tengamos conocimiento de cuándo el pequeño tiene fiebre, es una ayuda extra que nunca viene mal.

Su uso es muy sencillo, cuenta con dos botones, uno para la medición de oído y otro para la frontal. Basta con colocarlo en el oído y apretar el botón “ear”, para que al cabo de 1 segundo y avisándonos mediante un pitido, nos indique la temperatura. Si preferimos una medición frontal, debemos apretar el botón de “head” durante tres segundos mientras movemos el termómetro de izquierda a derecha y así nos dará la temperatura.

La propia marca que para obtener unos óptimos resultados en las mediciones, dejemos unos minutos el termómetro en la habitación donde se encuentre el pequeño, así le daremos paso a su tecnología de calibración  que como bien dice la palabra, calibrará y aclimatará el termómetro.

Su diseño es totalmente ergonómico. Una silicona recubre una parte del agarre brindándonos mayor sujeción y permitiendo que el termómetro no se nos resbale cuando lo manipulemos dentro del oído. La pantalla LED retroiluminada permite lecturas nocturnas sin que tengamos que depender de ninguna luz extra que pueda despertar a los más chicos.

Permite guardar hasta 20 registros de mediciones en su memoria, para que podamos estar al corriente de las variaciones de temperaturas que experimenten los más chicos.

Por si lo necesitáramos, permite la conversión de grados Celisius a Farenheit e incluye una bolsa para su guardado y protección.

Pero en esta complementariedad de las dos formas de tomar la temperatura algunos expertos discrepan. Unos señalan que es un termómetro muy fiable para las mediciones de oído, pero que en las frontales es fácil que la temperatura medida no sea la correcta.

También es cierto que para medir la temperatura frontal hay que tener en cuenta la distancia a la que se coloca el termómetro y, sobre todo, que si la temperatura ambiental es alta las mediciones pueden llegar a detectar algunas décimas de más.

 

Otras opciones

La opción económica, Vigorun

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De manera similar al iProven, permite las mediciones tanto en el oído como en la frente, claro que en este caso no estamos hablando de una marca especializada. De todas fromas cabe destacar, que en comparación con antiguos modelos, Vigorun ha mejorado su chip inteligente y sensores, mejorando el rendimiento y la precisión del termómetro.

Es otro de los termómetros que cuenta con funciones que nos ayudan a interpretar los datos. Es como tener un semáforo de temperatura, cerca de la zona que utilizamos para medir, el Vigorun tiene una luz que se encenderá de color rojo, amarillo o verde, de acuerdo al valor de la temperatura que registre.

Es muy sencillo de utilizar, basta con accionar el botón de ‘scan’. A diferencia de otros termómetros, tiene la posibilidad de anular la señal auditiva que emite al finalizar la medición, la que por un lado nos sirve para saber cuándo retirar el termómetro del oído, pero por otro, si no tuviéramos la posibilidad de silenciarla, podría despertar al pequeño durante su descanso.

De todas maneras los expertos coinciden en que es muy preciso en sus mediciones. Casi podríamos afirmar que con este modelo podríamos tener la precisión de un Braun por un coste menor, aunque obviamente tendríamos que renunciar a algunas prestaciones.

Puede almacenar hasta 35 tomas en sus memorias, algo más que el resto de sus competidores, pero que por momentos en lugar de ser de ayuda, puede resultar confuso tener tantos números sin la posibilidad de poder registrar además una hora o una fecha junto con la temperatura.

Funciona con 2 baterías AAA, y la verdad es que si vamos a darle un uso intensivo, lo mejor será hacernos con unas baterías recargables, puesto que el termómetro las  desgasta con facilidad.

Cuenta también con un indicador de baja batería y la posibilidad de utilizar medidas tanto en grados Celsius como en Fahrenheit. Como extra, también trae una bolsa para guardarlo protegido, aunque los expertos lamentan la falta de protectores descartables para los oídos.

 

Termometro simple, Simplelife

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Avalado por la FDA y la CE, es otra de las opciones de termómetros que nos permiten medir tanto la temperatura auditiva como la frontal.

Haciéndole honor a la primera parte de su marca, su uso es realmente muy sencillo, un solo botón que deberemos presionar durante un segundo para obtener tanto la temperatura desde el oído como desde la frente.

También cuenta con un indicador de temperatura, poniendo la pantalla por completo en rojo si detecta un estado febril o permanecido en verde si no hay grandes cambios de temperatura.

Su diseño si bien ergonómico, no cuenta con una superficie de silicona que cubra la totalidad del agarre, detalle si bien menor, pero que lo pone en desventaja en comparación con el resto.

El resto de sus características son correctas, apagado automático al cabo de 1 minuto, posibilidad de conversión de grados Celsius a Fahrenheit y capacidad de almacenamiento de 20 memorias.

Puede tener una diferencia de temperatura de 5 grados en escala Fahrenheit, algo que si bien el fabricante lo aclara de antemano, no lo deja tan bien puntuado dentro de esta comparativa.

Un buen termómetro a un precio asequible y con las prestaciones justas.

 

Especialistas en pequeños, Chicco

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Este termómetro está indicado para su utilización con bebés. Es un aparato para tomar la temperatura únicamente en el oído gracias a una sonda muy pequeña y suave ideal para los más pequeños de la casa.

Es muy preciso y ofrece la temperatura corporal del pequeño en tan sólo un segundo de tiempo. El aparato da una señal sonora en caso de que la temperatura del bebé supere los 37,5 ºC. Puede guardar las últimas 25 mediciones para tener un registro completo.

El termómetro se puede guardar en una caja rígida muy útil por si se quiere llevar de viaje.